El embarazo es una etapa transformadora que involucra tanto a la madre como a su pareja.
El control prenatal no solo se centra en la salud física de la gestante, sino también en el bienestar emocional y el fortalecimiento del vínculo familiar
¿Qué es el Control Prenatal?
El control prenatal consiste en una serie de consultas médicas periódicas que permiten monitorear el desarrollo del embarazo y detectar posibles complicaciones a tiempo. Estas visitas incluyen exámenes físicos, análisis de laboratorio y ecografías, y son fundamentales para asegurar la salud tanto de la madre como del bebé.
📅 ¿Cada cuánto se realiza el control prenatal?
- Hasta la semana 28: una consulta mensual.
- De la semana 28 a la 36: cada 2 semanas.
- Desde la semana 36 hasta el parto: una vez por semana.
🔍 ¿Qué se hace en cada etapa?
- Primer trimestre (0-13 semanas):
- Confirmación del embarazo.
- Exámenes de sangre y orina.
- Evaluación del grupo sanguíneo y enfermedades infecciosas.
- Ultrasonografía inicial para estimar la edad gestacional.
- Segundo trimestre (14-27 semanas):
- Ultrasonografia morfológica (semana 20).
- Pruebas de glucosa para detectar diabetes gestacional.
- Control de presión arterial, peso y crecimiento uterino.
- Tercer trimestre (28 semanas en adelante):
- Monitoreo del crecimiento fetal.
- Evaluación del bienestar fetal (movimientos, latidos).
- Preparación para el parto y recomendaciones finales.
La Importancia del Acompañamiento de la Pareja
La participación activa de la pareja durante el embarazo tiene múltiples beneficios:
- Apoyo emocional: La presencia y comprensión de la pareja pueden reducir los niveles de estrés y ansiedad en la embarazada, promoviendo un ambiente emocionalmente saludable.
- Fortalecimiento del vínculo: Compartir experiencias y responsabilidades durante el embarazo fortalece la relación de pareja y prepara el terreno para una crianza compartida.
- Mejora en la comunicación: Participar juntos en las consultas prenatales y en las decisiones relacionadas con el embarazo fomenta una comunicación abierta y efectiva.
¿Cómo Puede la Pareja Involucrarse?
- Asistir a las consultas prenatales: Acompañar a la embarazada a las citas médicas demuestra compromiso y permite a la pareja estar informada sobre el progreso del embarazo.
- Participar en clases de preparación al parto: Estas clases ofrecen información valiosa sobre el proceso del parto y los cuidados del recién nacido, y son una excelente oportunidad para aprender juntos.
- Apoyar en las tareas del hogar: Compartir las responsabilidades domésticas alivia la carga física de la gestante y promueve un ambiente de colaboración.
- Fomentar hábitos saludables: Adoptar juntos una alimentación equilibrada, realizar actividad física moderada y evitar sustancias nocivas beneficia la salud de ambos y del bebé.
Beneficios del Acompañamiento en el Parto
La presencia de la pareja durante el trabajo de parto y el nacimiento puede proporcionar consuelo y seguridad a la madre, además de fortalecer el vínculo con el recién nacido desde el primer momento.
Conclusión
El embarazo es una experiencia compartida que se enriquece con la participación activa de la pareja. El control prenatal no solo es una herramienta médica, sino también una oportunidad para fortalecer la relación de pareja y prepararse juntos para la llegada del nuevo miembro de la familia.
*Este artículo es parte del compromiso de la Clínica Médica Dra. Gloria María Garay con la salud integral y el bienestar de las familias en San Miguel, El Salvador


